27.08.08
Yotala Port-Bou Chenalhó Bachoco Puigcerdà Hendaia Larchant Maquicoba
Llegamos, Señores, terminus du train Paris-Port-Bou. Antes de quitar el pie del ultimo peldaño se respira ya el aire que llena este país. No hay tramontana. El viento no corta el paisaje corre muy quedo, casi a tientas, pasada la loma pelona donde empiezan las casas.
Yo había leído que WB casi perdía el sombrero al cruzar la plaza donde están la iglesia y el componedor de relojes, que el soplo vino y le voló el sombrero, que tuvo que corretearlo como a un ladrón. Yo sombrero no tengo, tampoco hay nadie que atestigüe que no ocurrió nada a mi llegada, ni que ningún aire corría, ni vine aquí a morirme. En la plaza se ven dos viejos que ya no cuentan como testigos de nada, discuten a gritos y grandes gestos de orador; calculo que a uno el cigarrillo le quemará los dedos antes de que llegue yo a pedirle fuego, bien le viene una pausita al barullo que arman.
Publicado por Felipe Bachomo, a las 10:24 (CEST) :: Ayeres :: #219 :: un comentario







