27.03.07
Sueño de una tarde dominical
Con Clara pasé un día enteramente consagrado a ciertas aficiones dominicales tipicamente parisinas: brocante, museo, bar. Qu'est-ce que je suis un si mauvais menteur !
Brocantear es saltar por un campo sembrado de objeto abigarrados. Ayer, en uno de los stands del Marché aux puces de la Porte de Vanves encontré un brazalete nazi, cuya venta y posesión está prohibida, había también un cochecito para bebé, con forma de huevo, bastante mono pero no muy sólido que mi hispánica colega dudó en comprar regalarlo a un neo-padres. Guapo el neologismo, ¿no? Como toda misa, el recorrido terminó en un café en el que bebí la sangre del Señor. Mirada a los parroquianos, al pobre viejo solo sentado justo detráas de mí. Conversación extensa sobre amores y amoríos propios y ajenos, tan propios y tan ajenos. Y luego: "Está petado el tranvía, ¿siempre está así?", "A esta hora y en domingo, afluencia en día de poca frecuencia, hija mía", "¿Quieres ir a la Maison Rouge? Está en Bastille. Vamos...", "No tengo nada planeado", "Vamos caminando al Porte d'Orléans, no me quiero helar esperando el próximo tramway".
En metro, París se atravieza en un respiro y así llegamos a Bastille. Erramos buscando la Maison Rouge, sabíamos que estaba en el barrio pero no sabíamos donde. Por una u otra razón, yo ignoraba donde está la bendita Casa Roja. La cabeza me juega pasadas, por mi bien.
Tenemos la suerte de ser chômeurs. Nos lo decimos con una sonrisa, hay que ver las cosas del lado positivo. Entrada libre a la exposición de Tetsumi Kudo. Expo plutôt du genre pipi-caca, il faut le dire. Arte de inspiración sexual, pichas de yeso, plástico y resina everywhere, dude. Elle en est sortie dégoûtée.
Paso rápido de Bastille a Ménilmontant. Historias de cuando viví... bueno, es un decir... de cuando viví en la rue Sedaine. De mis más recientes correrías por esta parte del Onzième arrondissement. Más relatos aventuras y desventuras sentimentales intercambiados entre amigos que estos tiempos de penuria y sensiblería no nos dejan alternativa, con qué más llenaríamos los silencios que los susodichos y los susodichas nos dejan.En el Phénix, Émilie y Sami. Que es la primera vez que sale desde el parte. Y hablando de salir, yo que me como un kebab en lo que llegaban. Cuentan que Inès que se ha ido de farra, la petite. Porque se pueden decir tantas cosas de los ausentes, tanto aún si se habla de recién nacidos. Alejandro Jodorowsky y Fernando Arrabal pueden estar tranquilos, no hemos dicho nada malo de ellos.
Publicado por Felipe Bachomo, a las 01:19 (CEST) :: Lutecia y las Galias :: #189 :: no hay comentarios







