Wild mood swings
Las drogas más peligrosas no son aquellas que comprar por debajo del agua. Las peores son las que tomas de forma legal y subvencionada por recomendacion de un médico-comerciante que se quiere crear un cliente duradero. Los servicios de salud no están dispuestos a financiar una terapia psicológica, tu bolsillo no lo soportaría tampoco.
La depresion no es un cambio de humor temporal, ni un signo de debilidad o de falta de hombría, como quisieran hacernos creer. Sabes que algo en ti no está bien pero no sabes qué, te ves inundado de pensamientos negativos, tu comportamiento es errático, tu estado de ánimo va del gris al amarillo caca. Te tomas un Prozac y la tristeza y la ansiedad se bloquean por completo, pero ya no sientes nada, ni por ella, ni por nadie, todo da igual, todo está bien asi. Pasas meses funcionando en piloto automático. Te mueres de sed, duermes poco y de golpe, sudas a muerte, vives con los apetitos— en plural— trastornados y el cuerpo cada vez más y más agotado. No es fácil abandonarlo.
La droga sólo cambia la química de tu cerebro, no basta con ella. Si te acostumbras a ella, terminas creyéndote que eres así: insensible, fuerte, imperturbable. Eres antitransgresional, quieres con ser lo contrario. Eres anhedónico, insensible a los placeres, te culpabilizas si los tienes, tratas de evitarlos, haces insoportable la vida a tu lado. La alegría te corroe, te parece tan banal, tan frívola.
América, un mundo en constante evolución. En Europa, vivimos la historia del mundo todos los días. Vivimos las guerras en vivo, los estudios en los que se producen estan a solamente dos horas de casa, programadas en horario estelar.
Estamos para entretenerlos, para que nos vean, para que nos vayan a visitar, para divertirlos. Una imagen folclórica, una caricatura.
No poder volver, la dificultad de poder obtener en este momento una visa para los Estados Unidos es frustrante. Ya no pido el reconocimiento que mis luchas pudieron haber tenido, sé que no puedo obtenerla, no puedo tampoco obtener la impresion que los compañeros que se quedaron tienen de ellas y de nuestros Méxicos, de nuestro pasado comun pisoteado, esa enorme X que como una aureola nos acompaña.
Esa es la barrera que me impide volver al México de mis recuerdos. La barrera caerá, el dolor desaparecerá. Lo deseo con todas mis fuerzas.
Es duro ver que tienes que resistir y vivir sin lo(s) que más (se) quiere. Como dicen en Bretaña:
Par Felipe Bachomo :: 23.08.06 à 09:48 (CEST) :: Juégatela personal :: #142 :: rss
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