La mujer de blanco
Por el camino que baja al pueblo, después del puente, se aparece la mujer de blanco.
Dicen que estás perdido
si los lóbulos de tus orejas están húmedos de saliva.
Dicen que conoce el nombre de todas las cosas,
de todos los hombres;
los recita, ya no son más.
Dicen que es del color que tenía la luna
cuando que el conejo que vive en ella
en el monte retozaba.
Dicen que con sus manos
cierne la vida
como cirniendo arena.
Dicen que es mantis— ¡tikchak!—,
que es siempreviva.
Dicen que con sus uñas
escarba la tierra
buscando ombligos escondidos.
Dicen que procura la sangre
que por un hombre perdiera,
un hombre que darle hijos no quiso nunca.
Dicen que su pubis rezuma rocío,
que sus ojos se hielan de escarcha.
Dicen que huele a milpa,
que huele a lluvia.
Dicen que besarla
es acariciar lo negro de la noche.
Yo la he visto.
A esa yori, de este mayo.
Par Felipe Bachomo :: 7.08.06 à 10:22 (CEST) :: Juégatela personal :: #138 :: rss
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