28.07.06
« Si... » de Guadalupe Loaeza
Si el gobierno federal no hubiera apoyado, insistentemente, a lo largo de todo el proceso electoral al candidato del PAN...
Si los grandes capitales no hubieran promovido al candidato del PAN...
Si algunos patrones muy ricachones no hubieran exigido a sus obreros inclinarse por el candidato del PAN...
Si la Iglesia no hubiera utilizado su púlpito para santificar al candidato del PAN...
Si la campaña del miedo no hubiera ensuciado el proceso electoral...
Si Elba Esther Gordillo no hubiera odiado tanto a Madrazo...
Si los gobernadores priistas y panistas no hubieran influido a favor del candidato del PAN...
Si las dos televisoras más importantes del país no hubieran recibido el aval que representó la Ley Televisa por parte del candidato del PAN...
Si Martita se hubiera mantenido, en caridad de Dios, más calladita...
Si Carlos Ugalde, presidente del IFE, no hubiera tenido como testigo de su boda al candidato del PAN...
Si Carlos Ahumada y sus huestes no hubieran maniobrado autoatentados...
Si Carlos Salinas de Gortari no hubiese salido de su guarida...
Y si el IFE no hubiera incurrido en tantos "errores y omisiones"...
¿Cuántos votos hubiera tenido Felipe Calderón?
Publicado por Felipe Bachomo, a las 11:11 (CEST) :: Oh tierra del sol :: #134 :: 2 comentarios
18.07.06
La lotería en Mexiconia
El país de la dictadura perfecta es demasiado grande para que yo haya tenido tanta suerte como para ser procónsul o tan poca como para estar mucho tiempo preso. O quizás soy lo bastante ágil para escapar a la entrega de premios. En mi país, la lotería daba a la gente una pequeña dosis de esperanza, un copito de sentido a las existencias sin sentido. La capital del país comenzó a llamarse "la ciudad de la esperanza"; si te preguntaban de dónde eres, sonriendo respondías. Hablabas de ella y su nuevo mote inconsciente de que los amarillos también te estaban viendo la carota.
Un sorteo que empezó con premios concretos y reales como que te lo digo— ¿sí?— y que con el tiempo acabó decidiendo la vida de los hombres, de la sociedad en su conjunto. Se desconoce la historia de esta lotería, la fecha del primer sorteo, hora y lugar en que se realiza, sentido inicial y las razones de su degeneración. Todos jugamos, se cree que todos jugamos... plomeros, charros, taqueros, enfermeras, campesinos, azafatas, estudiantes, prostitutas, telefonistas, cajeras de autopista, veterinarios... te puede tocar construirle un segundo piso al periférico, recibir al presidente en tu casa, tener que ocupar y amenazar con incendiar un pozo petrolero, ganar una medalla olímpica en la prueba de los 400 m planos, meter un autogol en el mundial, ser fusilado injustamente por tus compañeros de armas, prostituirte en el Malecón de Acapulco, Veracruz o Mazatlán, hacerle una cirugía estética fallida al hombre más buscado del país. Ganadores— y perdedores— son presentados al menos 3 veces al día a la antena de Fuerza informativa Azteca y de Noticieros Televisa para ser amados— o detestados como un huevo huero— por 106 millones de personas, eso es parte del premio. El azar es dueño y señor, ¿lo es?; aunque... debe haber alguien detrás de la lotería, pienso.
¿Cómo puedo salir del juego si un día, sin quererlo, me topo con la malla que delata su presencia? ¿Voy a cambiar las reglas para poder salir mejor librado? Cuéntame como voy a salir del juego y vivir mi propia vida. Dime a mí cómo lo dejas. No, no hay razón para salir del juego; eso es: sólo un juego, es inofensivo, no sé lo que me puedo perder. Es cierto que la lotería me ha jugado malas pasadas, así le pasa a todo mundo. Escapar o rebelarse es imposible.
Publicado por Felipe Bachomo, a las 14:13 (CEST) :: Oh tierra del sol :: #132 :: 2 comentarios
13.07.06
En México, el siniestro pasado se confunde con el presente

Imagen cortesía de Radio Sabotaje
Publicado por Felipe Bachomo, a las 15:00 (CEST) :: Oh tierra del sol :: #130 :: no hay comentarios
2.07.06
Muertos nos quieren
Cuando de la oscuridad sale una mano que te tapa la boca y te impide gritar a la luz del día, una bala que te atravieza el corazón, una ley que te quita la libertad, un fajo de billetes que te exige que cierres los ojos, la pobreza que hace que tu hermano que se va a Estados Unidos, cuando la represión te lanza a ti mismo a miles de kilómetros de casa... ¿en qué crees? ¿en quién crees?
Porque no olvido Juárez ni Atenco, ni La Realidad y no me queda más saliva para volcar aquí mi memoria.
Espero que esta vez la llama llegue al barril de pólvora, al contrario de 1988. No hay que votar, hay que salir a la calle.
Felicidades a Fox por la muerte de su pinche madre.
Publicado por Felipe Bachomo, a las 10:20 (CEST) :: Lutecia y las Galias :: #129 :: 3 comentarios







