Sinaloa-sur-Seine

Inicio | Ir a los contenidos | Ir al menú | Ir a las búsquedas | Mis fuentes de información | Mis favoritos | /\/\1 51710 3/\/ \/3r510/\/ |33+ |

5.03.06

El que gritó en la loma

« Por mujeres como tú hay tantos Araki en el mundo »

Con asombro para mí, hemos podido hablarnos, reprocharle al otro sus errores, decirnos francamente en qué forma una vez pudimos herirnos, nos hemos escuchado sin que el pecho se nos partiera en dos. Pude mostrarte mis descubrimientos sobre ti sin que tu amor propio se hiciera pedazos. Como nunca antes lo habías hecho, me dejaste al fin entrar en tu intimidad, retiraste las balisas que señalaban sus límites. Es una pena que sea hasta ahora.

Y luego vino la tempestad. El hombre no se contenta nunca con lo que tiene. Me dices que la vida me ha dado muchas oportunidades, que no conoces a nadie más afortunado. Como si lo que ella me ofrece fuera lo que contara. Hace una semana llorabas porque te sentías triste, se te venían encima las preocupaciones del empleo, la casa y la imagen que tienes de ti misma. Me diste la razón, no sé si te has dado cuenta: lo que nos hace felices es lo que hemos conseguido por nosotros mismos.