Under the volcano, de Malcolm Lowry
Hoy trabajé de extra radiofónico, o como se diga. L le había pasado mi teléfono a una mujer de Radio France la semana pasada. Yo ni sabía de que iba el asunto, hasta había olvidado que era ayer. Afortunadamente otro de mis conocidos me llamó para saber si yo quería trabajar unas horas.
Estaba indeciso, siempre tengo algo que hacer, pretextos no me faltan para quedarme en casa. Los estudios están en el XVIème, yo vivo en el XXème: barrio rico, barrio pobre. Vamos pues. Tomé mi bicicleta y me sentí Lance Armstrong por un momento, batí todos mis records atravezando la ciudad de este a oeste en media hora.
La serie de 20 episodios de "Sous le volcan" pasará dentro poco a la antena. Está siendo grabada en francés con chispitas de español. Yo trabajé ayer de chispita.
Estabamos en alguna parte de México. Acaba de ocurrir un accidente en el que ha muerto un indio viejo, me sentí conmovido. Mi parte era la de un mirón, personaje secundario, como el de los otros 10 "mexicanos" en realidad solo la mitad . Viajé unas horas a Oaxaca con Lowry, a quién no tengo el gusto de haber leído. Hay tantas lecturas pendientes en mi lista. El claxón sonada a la menor provocación, qué decir de los pasajeros que se sacudían y gritaban a indicación del director de escena. Teníamos que ser naturales, para algunos eso significa ser folklóricos. Los pobres radioescuchas de Radio France conservarán siempre el viejo estéreotipo del mexicano.
C'est bon, on garde ça. Merci, messieurs...
Artículo tomado de mi antiguo blog
La serie de 20 episodios de "Sous le volcan" pasará dentro poco a la antena. Está siendo grabada en francés con chispitas de español. Yo trabajé ayer de chispita.
Estabamos en alguna parte de México. Acaba de ocurrir un accidente en el que ha muerto un indio viejo, me sentí conmovido. Mi parte era la de un mirón, personaje secundario, como el de los otros 10 "mexicanos" en realidad solo la mitad . Viajé unas horas a Oaxaca con Lowry, a quién no tengo el gusto de haber leído. Hay tantas lecturas pendientes en mi lista. El claxón sonada a la menor provocación, qué decir de los pasajeros que se sacudían y gritaban a indicación del director de escena. Teníamos que ser naturales, para algunos eso significa ser folklóricos. Los pobres radioescuchas de Radio France conservarán siempre el viejo estéreotipo del mexicano.
C'est bon, on garde ça. Merci, messieurs...
Artículo tomado de mi antiguo blog
Par Felipe Bachomo :: 7.05.05 à 11:26 (CEST) :: Lutecia y las Galias :: #43 :: rss
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