I just don't know what to do with myself
C'est déjà le printemps, la gente ha vuelto a la calle. Mi jornada comienza a las 8 de la mañana, es un día normal si no contamos que au secours! au secours! faltan 160€ en mi cuenta. No voy a pensar en eso. Bajo los escalones que dan a la Place de Rungis y voy al Dome de Rungis, el patrón me recibe con un ¡Hola, mexicano!; yo contrataco con un ¡Hola, buenos días! Une noisette, s'il vous plaît Monsieur! El café pasa fácil y con un cigarruco, ¡plam!... nada mejor pa' despertar de un golpazo. En effet, ¿a qué hora va a pasar el 57 de mes couilles? Y me lanzo al espacio exterior, a conquistar el mundo, Pinky!
Mi obsesión desde hace dos semanas son las señales de tráfico, los semáforos y la habitudes sociales de los humanos al volante. Quiero conseguir el bendito carné rosa antes de que sea más dificil que tener un título nobiliario. Vamos a ver si mis euros han vuelto a casita, donde deben estar , no tengo suerte.
Mi agenda me dice que tengo que ir a buscar papel para grabado, luego a Belleville a vaciar el contenido de mi vesícula biliar en la ventanilla de la poste. La africana de la ventanilla me mira.
Mi obsesión desde hace dos semanas son las señales de tráfico, los semáforos y la habitudes sociales de los humanos al volante. Quiero conseguir el bendito carné rosa antes de que sea más dificil que tener un título nobiliario. Vamos a ver si mis euros han vuelto a casita, donde deben estar , no tengo suerte.
Mi agenda me dice que tengo que ir a buscar papel para grabado, luego a Belleville a vaciar el contenido de mi vesícula biliar en la ventanilla de la poste. La africana de la ventanilla me mira.
Par Felipe Bachomo :: 20.03.05 à 15:50 (CET) :: Lutecia y las Galias :: #25 :: rss
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